Testimonios

 

TESTIMONIOS  

TESTIMONIOS DE BYPASS GÁSTRICO
 
 
 
Mi nombre es Alejandra Toro. Quiero contar mi experiencia con la cirugía de bypass gástrico. Como resumir lo que para mi ha significado este cambio en mi vida, comenzare diciendo que lo tomo como una segunda oportunidad en la vida que Dios me ha dado para vivir con más alegría, disfrutar con otra mirada de las pequeñas y grandes cosas. Si mi felicidad puede ayudar a que otras personas la vivan estoy llana a entregarla a quien tenga una duda de este gran paso.
Estoy a las puertas de cumplir un año de mi cirugía y ya olvide como era antes, solo recuerdo la gran angustia que sentía cuando todos me decían “que gorda estas”, o cuando quería salir y tardaba horas en buscar alguna ropa que me quedara buena para finalmente ponerme a llorar y no salir, ir a una tienda y encontrar ropa súper chica xl, pero que en realidad parecen como una talla s, sentir vergüenza de mostrarme en la intimidad, que la gente me viera y comentara, según yo nunca tener tiempo para ir a un gimnasio y tantas cosas mas que alguien en mi situación solamente puede entender, las personas sanas o normales nunca podrán darse cuenta de “la mochila” que cargamos.
Hay que tener tres cosas bien claras en el momento de dar este paso.
 
Primero haber probado con todo (pastillas, gimnasio y dietas), 2do estar dispuesta/o a hacer un cambio radical en nuestra vida (mente, actitud y perseverancia) y por ultimo y no menos importante confiar plenamente en el equipo medico es una cirugía importante y como otras siempre hay riesgos...
Estos tres puntos yo los tenia asumidos, mi depresión, mi autoestima no me daban lugar a darme cuenta que estaba “enferma”, si, porque ya no es hermosura la gordura hoy es “enfermedad”, mi vida hoy no gira en torno a cuanto peso, como me veo, o que comer.. Hoy como de todo en poca cantidad, hago todos los días una hora de gimnasia (mucha constancia), solo me peso en mis controles, mi alma mi mente y mi cuerpo están en armonía, me siento segura de mi...
Dios me entrego en las manos del equipo medico y ellos con sus conocimientos, experiencia y con esa confianza que solo ellos logran entregar me han devuelto la sonrisa...

 

 
Mi nombre es Carolina Abate, tengo 24 años, soy de Antofagasta y fui operada el día 11 de enero del 2007 en la clínica Iquique.
 
La decisión de realizarme esta cirugía (bypass gástrico), no fue por algo estético, sino netamente por mi salud. Al momento de mi operación estaba con un peso de 127.9 Kg. y un imc > 42 y yo mido 1.72 m, lo cual me tenia muy complicada ya que estaba en un estado de depresión y con una resistencia a la insulina, lo cual me tenia tomando alrededor de 8 medicamentos diarios, y mi estomago ya no podía mas y lo peor de todo que me puse intolerante al medicamento que tomaba para la resistencia a la insulina (metformina de 850 mg), y yo de verdad estaba muy asustada de que mi obesidad siguiera ocasionando mas problemas a mi salud, como hipertensión, diabetes etc. y mas adelante no pudiera tener hijos.
El otro motivo de realizarme esta operación, fue porque estudio una carrera (geología) que amerita estar en buenas condiciones físicas y lo más importantes de salud, ya que salimos bastante a terreno, y con mi obesidad muchas veces no las podía realizar.
 
 Ahora han pasado 17 meses desde la cirugía, y mi vida hizo un cambio en 180 º, en este momento estoy con un peso de 75 Kg. aprox. y aun me queda por seguir bajando, y llegar a un peso de aproximadamente 70 kg y lo mejor de todo es que ya no tengo que tomar los medicamentos que tenia que ingerir a diario antes de mi operación, eso si quede con multivitaminico que debo tomar a diario, pero es solo uno a los 8 que tomaba antes.
En realidad no puedo explicar lo feliz que estoy, no hay palabras para expresarlo, les puedo contar que cosas tan comunes, que a lo mejor para una persona que no sufre de obesidad son insignificantes, pero para mi es una satisfacción diaria, como por ejemplo sentarme en un pupitre y quedar cómoda o cosas tan banales como comprarme un pantalón o una polera en las tiendas y que me quede bueno, es algo que te alegra la vida, o el solo hecho de que la gente te mire y diga que estas bonita e irreconocible te sube tu autoestima notablemente, y te da confianza para realizar cosas y sobre todo ganas de seguir bajando de peso, porque sabes que te vas a seguir sintiendo bien o incluso mejor de lo que estas.
Lo que les puedo decir a las personas que quieran realizarse la cirugía y tienen como hacerla, que lo hagan; a todas las personas que me preguntan por mi cirugía les respondo que aparte de operarme el estomago, me operaron de la cabeza, ya que tu mismo comienzas a cambiar todos tus hábitos alimenticios, te comienzas a cuidar y tomas conciencia de la segunda oportunidad de vida que te dieron, ya que con esta operación, vuelves a nacer.
Sobre el post operatorio, gracias a Dios el mío fue bastante bueno, alcance a estar sólo 3 días en la clínica Iquique, la recuperación fue bastante rápida, después he viajado nuevamente para los controles ya que me queda cerca de mi ciudad.

 

Mi nobre es Sonia Alegría Sáez, 29 años Iquique, fui operada el 14 abril 2009

 

 

Creo que muchas veces en la vida me pregunte cuando iba a cumplir el sueño de la operación, mucho tiempo me imaginaba ese momento, lo sentí en su minuto tan inalcanzable por aspectos económicos…   con mucho esfuerzo y constancia lo conseguí…  acá expongo algunas reflexiones,  que me gustaría poder  compartir, con cada persona que lea esto y no este totalmente decidida a tomar la decisión de operarse…  “la gordura es parte de la hermosura”  “los gordos son felices”  son frases que en realidad no son ciertas, creo que nuestra sociedad no acepta a los  gordos y eso lo podemos palpar en diferentes ejemplos: cuando  vas a una tienda y no encuentras tallas para ti,  o cuando vas en la micro y la gente te queda mirando o simplemente subirte a una pesa y ver como vas subiendo  día a día de peso a pesar que dices   “si  yo no como tanto”,  tener el closet lleno de ropa que no usas por que cuando “adelgaces “te la vas a poner,  o cuando pasas por un espejo haces todo lo posible y evitas el mirarte.

Por esto  y además por los graves problemas de salud, que en mi caso no eran menores, como tener hipertension arterial y resistencia a la insulina es que tomé la decisión… 

La operación ha sido todo un éxito, hay que recordar que si bien te operan el estomago y no la cabeza,  por esto  cuando lo comento con amigos o conocidos le digo “es un volver a nacer” con una vida completamente nueva con experiencias que jamás pudiste sentir siendo gordo, disfrutar de las pequeñas cosas,  como por ejemplo mirarte en un espejo, sentirte que en realidad tenias huesos y sobre todo mejorar tu salud física y psicológica que  es algo que no tiene precio. Es importante cuando tomen la determinación de operarse,  pensar que un cambio que si bien es complejo en su minuto,| las satisfacciones que uno tiene son mucho mayores y gratificantes. La confianza en el equipo medico es fundamental y sobre todo tener las ganas de realizar un cambio verdadero en tu vida, la obesidad es un problema crónico al igual que la drogadicción es la pandemia del siglo 20 tenemos que hacer algo por nosotros y nuestro hijos. Con muchas buenas vibras a cada persona que lea este espacio les comento que en realidad vale la pena realizarlo.

 

Mi nombre es Bernardita Díaz Espinoza, Antes que nada debo mencionar que al llegar a mi adolescencia ya tenía problemas con el sobrepeso. Recibí humillaciones y burlas de mis pares, lo que provocó que mi autoestima fuera disminuyendo a tal punto que para disminuir mi angustia y mis cambios frecuentes de ánimo con tendencia a la depresión   me refugié en el chocolate y la comida. A los 17 años ya padecía de obesidad, comencé a darme cuenta que si seguía así en esas condiciones iba a tener muchas limitaciones físicas y no disfrutaría de mi juventud. Comencé entonces a lidiar contra este mal tan común en estos días. Me inscribí en un gimnasio, inicié una dieta estricta, con mucha ayuda y esfuerzo llegué a un peso relativamente normal.

Cuando me casé y vinieron mis hijos, un total de tres, cada embarazo implicaba aumentar entre  20 y 30 kg  de peso. Nuevamente a mi vida llegó mi cruel enemiga, la obesidad esta vez más agresiva y con ella enfermedades crónicas como la hipertensión, diabetes, reflujo gastroesofágico y la apnea del sueño. Comencé nuevamente con dietas, gimnasio, recetas magistrales y todo tipo de tratamientos sofisticados, pero siempre aparecía el “efecto yoyo” tan conocido y temido. Nuevamente llegó la depresión, no sabía qué hacer y no quería morir tan joven.

Mientras estudiaba en la universidad conocí de esta operación, aún no tenía los medios para optar a ella, pero era un objetivo que me había propuesto a largo plazo.

Luego de titularme y comenzar a trabajar mi necesidad fue averiguar quién realizaba esta intervención en Iquique. Por vía internet llegué a la página del Dr. Widerstrom, en ella me informé de las diferentes clases de intervenciones y los testimonios de pacientes ya tratadas. Me contacté al correo solicitando más información y tomé la decisión más importante de mi vida con la orientación  de ese equipo de salud. Un día 26 de agosto del año 2008 me operé de bypass gástrico y volví a nacer nuevamente. Seguí paso a paso las indicaciones de mi médico, dieta líquida, licuados y picados. Tal cual lo hace un bebé cuando comienza a alimentarse. Era maravilloso darme cuenta que mi cuerpo nuevamente iba cambiando con los meses, me sentía liviana, podía subir las escaleras sin problemas, caminar sin que mis piernas dolieran, en fin actividades que para las demás personas son comunes o cotidianas, a mí me alegraban la vida porque no las realizaba desde hace mucho tiempo.

En cuanto a la apnea del sueño y el reflujo  desaparecieron de mi vida, también  la diabetes, no así la hipertensión la que me controlo sin problemas.

Esta intervención como el mismo Dr. Widerstrom, lo menciona no es un milagro, es una herramienta que hay que saber utilizar. El primer año donde  la máxima disminución de peso se nota,  lo tenemos que aprovechar  para poder cambiar nuestros hábitos de alimentación. Es difícil hacerlo ya que la mente no está preparada para el cambio y por dentro seguimos pensando como obesos. Es una lucha constante, que nunca se acaba, pero tienes la herramienta que es lo más importante y de ti depende no llegar a un fracaso.

En cuanto a mí, ya voy a cumplir 5 años de la intervención, si bien actualmente  no mantengo el peso mínimo al cual llegué en el primer año, trato de mantener una dieta adecuada y utilizo las mismas porciones distribuidas en los cinco horarios más frecuentes del día. Estoy contenta y satisfecha conmigo misma y sobre todo recuperé mi autoestima, lo que se ve reflejado en mi vida cotidiana y laboral.

Un sueño, hoy una realidad

Atreverme a una operación como la realizada, fue motivada principalmente por todos los inconvenientes que el grado de obesidad me estaba provocando. Casi a todas las personas que uno consulta del porqué se quieren operar o porqué se operó, la respuesta en su gran mayoría será que se debió a un tema de salud pero la realidad es el tema estético.

Estaba cansado de mirarme al espejo, por muchos años dejé de mirarme, me cansé de comprar ropa usada grande en el terminal, de ir a una comida y fingir que estaba satisfecho, de hacer ejercicios bajar de peso y luego volver a engordar con más fuerza, me preocupaba que cada año que pasaba engordaba más, estaba cansado de tener dolores de cabeza tres veces por semana, estaba cansado del dolor de las piernas, por las mañanas me costaba levantarme y apoyar los pies en el suelo, me daba vergüenza subir a un ascensor y que me vieran y no subieran pues se llenaba, a mi obesidad debo agregar mi estatura de un metro noventa, los viajes en bus eran terribles, apretado en los asientos y, siempre en los primeros, viajar en avión fue una tortura siempre, recuerdo mis viajes a Europa y las 15 horas sentado en un asiento que me apretaba los costados y el hambre que sentía durante todo ese tiempo de viajes, en otra oportunidad de viaje desde Alemania a Madrid me todo ir sentado en la fila del medio y, casi me ahogo, durante todo el viaje me fui sentado en la tasa del baño….Cuando me compré mi primer auto, debí modificarle el asiento del conductor, pues mi guata tocaba con el volante.

Respecto de la vida amorosa, nunca fue problema, mi gordura pasaba desapercibida con mi buen humor, luego comprendí que decir gordo o gorda feliz, es una falsedad enorme, sobre todo en el caso de las mujeres, no creo que exista una mujer gorda y feliz.

DESPUÉS DE LA OPERACIÓN

Mirarme al espejo y no reconocerme.

Que me pare carabineros y duden de mi identidad y tener que sacar nuevo carné de conducir y de identidad.

Que amigos de toda la vida no te reconozcan en la calle, que conversen a tu lado y que no se den cuenta que soy yo.

Que me dio la locura por comprarme camisas, zapatos, pantalones etc.

Que me agrada verme en el espejo, que soy otra persona, mejoró en un 100% mi autoestima, tengo pareja fija, me tengo más confianza, me siento mucho más capaz, soy más feliz y mucho más seguro de mi mismo

Que me siento bien, Que mi autoestima es tan alta que produce envidia.

Si debo decir finalmente que el éxito de la operación más allá de la propia intervención del médico, siempre será muy importante el autocuidado y estar en constante comunicación con el médico, realizarse exámenes y por sobre todo guiarse por una nutricionista….en mi caso, me fui al extremo, estuve casi dos años sin comer casi nada de sólidos, solo me alimenté de sopas y líquidos, lo que me llevó a pesar en mi etapa de más bajo peso bajo los 80 kilos.

Hoy en día tengo una dieta más balanceada y como de todo pero, siempre evito los sólidos y, frituras…..No puedo comer arroz de ninguna forma.

Curiosamente desde que me operaron, nunca más realice ningún ejercicio y mi peso desde hace más de dos años siempre es el mismo.

Uno siempre debe tener presente que a uno lo operaron de la guata y no de la cabeza y, no es fácil adaptarse a un nuevo cuerpo y una nueva forma de relacionarse.

En definitiva estoy muy contento con los resultados de la operación, con el trato familiar que siempre me dio el doc y, finalmente la más agradecida y contenta con los resultados es mi pareja…jajajajja

 


 TESTIMONIO GASTRECTOMIA EN MANGA

 

Mi nombre es Vilma Benítez
Quisiera comentarles lo que significó para mi realizarme la cirugia bariátrica.
Es difícil contar en pocas palabras lo que ha significado para mí este gran cambio.
Nunca pensé que algún día Dios me daría la oportunidad de volver a vivir.
Debo reconocer que mi hermana me entusiasmó ya que consideraba que a cierta edad uno aunque haga ejercicios, haga dietas mágicas...etc.... jamás lograría lo que pretendía.
Quizás mi problema es que no quería ver más allá............. donde estaba la solución. Me di cuenta que estaba cansada de levantarme y comenzar a buscar qué ponerme. Me probaba y me probaba y al mirarme al espejo sólo veía lo mismo, una persona gorda.

Dejé de detenerme en las vitrinas, para qué? si lo más seguro es que mi talla no existiría.
Comencé a usar zapatos con tacos altos para que la gente me distinguiera por lo alta y no por lo gorda.  Y ni hablar de la vida social.....yo sola me discriminaba, no asistía a ningún evento, pero de ningún tipo.
Mejor, no me compraba ropa, es más, saqué la cuenta y hacía más de 10 años que no me compraba un traje de baños.
Siento que la gordura es una enfermedad que cuesta remediar por sí  sola. La gente "normal" esto no lo entiende. Lo peor de todo es que sentía que la gordura se asociaba al fracaso,  además sentía que iba mostrando a todo el mundo mi debilidad: la comida.
En cambio ahora, mi vida gira en torno a todo menos a la comida. Pasé a ser una persona normal, una persona mucho más feliz.  Ahora si me doy el tiempo de ir 3 veces a la semana al gimnasio, ahora si me compro un pantalón a la moda, ahora si me atrevo a usar prendas que antes estaban “casi prohibidas" para mi.
Siento que esta operación, no sólo fue física, sino mental y también del corazón, porque ahora sí me quiero.
La decisión de operarme no fue difícil ya que en todo momento me sentí apoyada por un gran equipo médico, a quienes les agradezco de corazón este tremendo cambio.  Debo reconocer que el proceso no es fácil, debes seguir muchas instrucciones al pie de la letra, ser disciplinada , constante...pero al final los resultados son fantásticos.
Siento que volví a nacer, pero ahora siendo una persona sana de mente, de alma y de cuerpo.
Quien tenga la posibilidad de hacerlo, se lo recomiendo.